La gloria del barrio

Mis ancestreo

Mis ancestreo
De mapuches a criollos seguimos estando

viernes, 24 de mayo de 2019

Allá lejos


Allá lejos, en las estrellas,
cuando me pregunten,
de dóndes eres?
yo diré,
soy de la tierra.

Una bolita azul,
a más de medio camino
del centro de la galaxia,
un barrio semi periférico,
en frente Andrómeda.

A los originarios de este mundo se los llamo, hombres.
Nunca supimos si fuimos el largo fruto de la evolución biológica,
o simplemente la obra de un laboratorio extraterrestre.
Ahora ya no importa, soy el último terrícola y mi casa ya no existe.
El sano mandato de la geografía nos hizo diferentes,
nos moldeo la piel e impuso el carácter, adaptación y semejanza
a los dioses naturales, que nos dieron los alimentos y la muerte.

Fuimos plenos y comunicados con los antiguos padres estelares,
fuimos sanos y salvajes, creadores exquisitos de nuestro mundo,
nada nos faltó y sin embargo un día - algo se rompió - y nos matamos,
durante miles de años, nos matamos. Algunos siempre sacaron provecho,
y cuando terminaron con todo, se largaron del planeta, dejaron nuestra casa.
Nada  más triste pudo ocurrir NUNCA, nada más  amargo durante los eones,
ser un hombre, fue andar con la tierra y andar en el agua y sentir a través de ella.

Allá lejos,
ya no tendré mas nombre,
seré simplemente, el terrícola,
un miserable sin planeta.

Hilachas de cultura, pequeñas
hilachas, y la modesta química
del carbono en una maleta,
con genomas similares y obsoletos.


 Las infinitas posibilidades todas plenas y reunidas cantando ensalmos purpuras,
haciendo diatribas de materia oscura. Libretos endebles que sostuvieron al hombre, ahora son la masa útil para limpiar la parrilla de una supergigante azul, a 50.000 grados de temperatura. No volveré jamás y una nostalgia dulce me embarga la lengua clara de la biología, un recuerdo ensimismado autofagocitándose, solo eso, en una tarde que cayo 13 veces. Dime algo de los hombres, me dirá el lejano; yo con el encanto perdido de la vista, barboteare - nos gustaba la música, el vino, la filotaxis - .

Cuando despierte
apagare el universo,
se desvanecerá el poema,
todo lo que veo, así como ustedes.

Allá lejos en las estrellas…





lunes, 13 de julio de 2015

Talv



( al gran compositor Arvo Part)


Grito azul de las estaciones,
resuenas  vasto y profundo en las latitudes de tu discurso,
te hiciste grande hace ya mucho tiempo,
un infinito misterioso de números primos,
variación química de la atmosfera,
hijo del cero absoluto.

El ademan imperturbable allá en la estación Vostok
(tierra dormida)
hace crecer la fe, natural en todas las cosas,
los petreles gigantes, los albatros, el pingüino emperador,
rezan por el krill suyo de cada día,
(y a veces lo obtienen)
Eres más hondo que la materia y eres la materia,
la molécula lenta y en Domo altivo.

Maduro y severo duermes en la tundra,
sin descendencia, todos te reclaman padre allá en la Siberia,
y son miles en el planeta que educados en tu carácter,
saben mantener la boca cerrada y el alma inmensa.
La muerte abreva en tus confines, con su clavel de cristales más puros,
y es tan maravilloso
que sea el helio también tu hijo.



Desde el principio de los vientos



I

Aquí llegamos, aquí caímos un día incierto,
polvo, materia y nada,
hijos de tu lomo suave y turbulento,
decreciendo en espiral hacia la proporción,
los huesos, el esqueleto, la carne
saponificación aleatoria del universo.

Ngen-kürëf  dime lo que sepas del código secreto de la vida,
cuéntame de cuando éramos ígneos y rubicundos,
cuando éramos fluidos y superconductores del negro misterio,
Kami Shinatsuhiko-no-mikoto  
háblanos de tus monstruosos hijos que deambulan por Neptuno y Saturno ,
de tu favorable espíritu con nuestra especie en los Alisios.

Bóreas, Noto, Céfiro, Euro, todos apellidos para un solo nombre: viento,
Prana, aire inspirado que anima todo lo conocido y lo incierto,
somos tus hijos por origen y destino,
soy tu hijo por huraño desolado y patagónico,
girones, trazos, y pedazos de tu obra magnifica y pasajera,
sóplanos y llévanos, sóplanos y llévanos viento…

domingo, 13 de marzo de 2011

Credo


La resurrección de los mejores muertos,
el pan casero de las mujeres de pueblo,
el fandango desconsuelo de los negros villeros.
la resolana encima de la borrasca.
el otoño en que me quede con las hojas,
el angosto camino al cielo de Iruya,
el fundamento exquisito de los manzanos,
el retorno indefinido de la vida,
mierda arriba
mierda arriba
los tutis estomacales del hambre.

Trimurti

La perro martillo y tabla,
un ajedrez de cosas cuarteadas,
vais llegando a Shiva por tus entrañas fermentadas.

Y Brahma te espera
con la cama lista y recién creada,
Cantor sacando las lóbregas cuentas
en una barriada rusa,
un infinito mas un infinito,
dos infinitos de infinito infinito.

Pusiste sanguinolenta a Irlanda y Escocia,
perro hacha cabeza Cromwell,
sin detenerse(nunca)
la tragedia hecha pampa,
puso sanguinolentos los tobillos de América,
a golpes de Rocas
la nación mapuche,
y los magníficos tehuelches
enroscados en el viento,
se dijeron con palabras extrañas,
como se mueren los nuestros,
y Vishnú nos llama a la calma,
a asumir la fragilidad de la temporalidad humana.

Trimurti, trinidad,
todos los reinos en función en la misma casa.

(esto se lee en naranja hasta el bermellón vino)
Nosotros, perro, erial, destino,
(una tonalidad azulada impera ahora)
acaecemos sobre las cosas, sin palabras,
labiles testigos.

No una ciclópea mano suprahumana nos dibuja,
una frecuencia nos tornea, nos educa,
de la carne a el alma solo por una ruta.

Se sabe del detractor de su propia especie en la naturaleza?
saben de suicidios colectivos los leones y las cebras?
se conoce de implosiones atómicas en el reino del albatros?
que pueden decir los horneros de una reproducción enferma?
los cerdos son concientes de sus peligrosas emanaciones de gas metano?
escudriñaron las ballenas las posibilidades de la manipulación genética?

Pues, el sapiens sapiens lo ha hecho,
el infierno sobre la tierra,
y aun así es humano , demasiado humano,
seguir dictando sentencias,
orden sobre orden, estructuras sobre estructuras,
razas bajo tumbas, hombres sobre el cielo,
edenes estacionales,
la poética del caos en nuestros bordes.

Esto se termina en una tonalidad de verdes
que caen a tonalidades oscuras,
luego el blanco silencioso,
con el que hoy me despido.

Trimurti, trinidad,
todos los reinos en función en la misma casa.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Panji

Hay algo muerto en su garganta,
algo deviene mucho mas muerto en sus palabras,
imagina el panoli,
pero todo es desesperación,
y la prosa le sangra una espesura de sandáraca.

Nació sin ganas,
con una ancianidad clavada en los ojos
de verde charca,
en un cirro colgó la niñez,
quien sabe si fue de poesía
o si fue por su ampulosa mala gana.

Bendecido a lo paria,
te ungieron con olvido las pisadas,
los arreboles suicidas de Atacama,
te crisparon las tripas,
y la noche fue testigo
de lo que nunca tendría mañana.

El cadáver azulino pendía de un brazo frondoso del Panji.

Ese,
fue el primer poema que compuso el pequeño individuo,
en un fondo rosicler,
que aun le reverbera en el principio,
profundo de las palabras.

Química

La sustancia que lleno la mañana,
fue parda y elástica,
olía albañal,
y queriendo querer gustaba a los dioses.

Entonces el medio día indolente,
pendió cual lacra sobre una fumarola
y el,
el personaje trasparente de la nonobela,
ceso
cuando la noche mineral estaba aun en Sierra Leona,
sin diamantes seria la tarde,
de marlos de Camboya fue el cenotafio,
que no existió ni en su favor
ni en su contra.

El triple otoño en las sienes de la tarde,
era hermoso y violento,
que gustaba tanto mas a los dioses.

Una concatenación de disminuidos y menores,
tenso la armonía de la noche universal,
y como un susurro de sáfiro,
caímos en la cuenta
el resultado
la hipótesis
de que los versos mas bellos
son los de la química del carbono.